Por: Nadia Garibay
Actualmente la sociedad se encuentra inmersa en un ritmo cambiante, la tecnología dentro de esta dinámica ha venido a ocupar un lugar importante, llegando a ser imprescindible en muchas de las actividades humanas.
A pesar de que existen autores que consideran que la tecnología viene a hacer más grande la brecha económica y digital para los países que no cuentan con los recursos necesarios para su adquisición, es cierto que en los países donde sí existe, puede utilizarse como una herramienta eficaz.
Para muestra basta un botón, veamos el caso de Internet: nos desenvolvemos dentro de un entorno donde la red nos permite realizar actividades sin movernos de nuestra casa, actividades privadas y públicas, relacionadas con la satisfacción de algunas de nuestras necesidades; todo esto aunado al hecho de que también dentro de nuestro ritmo actual y cambiante, cada vez tenemos menos tiempo para hacer todo.
Es así que nuevas tecnologías aparecen integrándose, intentando facilitar las actividades del hombre. Podría decirse que vivimos en una sociedad tecnológica donde el único valor es la eficiencia.
Eficientar la actividad educativa
La tecnología brinda esa posibilidad de eficientar cualquier actividad, no es de sorprender entonces que dentro de los sectores que han implementado este recurso se encuentre el educativo.
La educación también cambia, tal vez no al mismo ritmo de la sociedad y mucho menos al de la tecnología, pero bien vale la pena preguntarse si podemos quedarnos a un lado de este cambio, satanizando a la red o bien, de asumir el reto de encontrar los aspectos positivos de la Internet y aprovecharlos a nuestro favor en este ámbito.
Entonces, más allá de enfocarnos en los aspectos negativos de la red en la educación (entre los que se encuentran: el plagio, las fuentes de información poco confiables, la facilidad en la obtención de información que no genera un proceso de investigación más profundo, entre otros), hablemos de algunos de los aspectos que la favorecen:
Gran cantidad de información accesible. Si bien muchas de las fuentes no son confiables, también existe una gran cantidad de información validada y de diversas temáticas que pueden servir como un apoyo en el ámbito educativo. Además de que es una información actualizada que está al alcance de todos. Aquí sería conveniente realizar un análisis para identificar el sitio, el autor y valorar la calidad de estas aportaciones.
El contacto con expertos en diversas áreas. La red brinda la oportunidad de ponernos en contacto con una gran cantidad de personas, ya sea a través de foros de participación libre, del correo electrónico, de las videollamadas, etcétera. Contactos que a través de los medios convencionales probablemente nos llevarían más tiempo y dinero generar. Y con los que tal vez en un plano presencial sería difícil coincidir.
Un espacio de expresión. Todo el que tenga acceso a la Internet, podrá tener un espacio donde comparta sus ideas y conocimientos a un nivel global.
Estas son tan sólo algunas de las ventajas que proporciona el uso de la red en la educación, ya depende de nosotros el aprovecharlas para hacer esta actividad más eficiente.
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